28.2.10
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29.10.08
Zapato Viejo

Sólo se que es hoy. La gente va y viene y, como siempre, yo los observo pasar desde la sombra, poco tiempo bastó para darme cuenta que analizarlos era un perdida de tiempo, la rutina los controla. Pero sé que hoy todo cambiará. ¡Me encanta! Al menos voy a estar bien presentado, ella siempre me ha caído muy bien porque siente conmigo y también sabe que hoy es el día… ¡gracias por ese baño! Ahora estoy listo, no tardé mucho en secarme. Ya está oscureciendo, tengo los nervios a flor de piel, pero sé que hoy es el día y que va a llegar esa persona que me va a devolver a la vida… es raro porque estoy solo, mi compañero desapareció mucho antes de ser yo desechado en esta esquina, pero llegará.
Alguien se acerca. No puedo emocionarme porque lo notará, además puede venir sólo a desechar cosas que le resultan inservibles. Estaba en lo cierto, vuelvo a estar rodeado de plumas, pedazos de madera y restos de comida. No importa, a muchos de ellos les espera un mejor trato en el olvido. Veo algo, oh! Es otro zapato… al parecer es mas formal que yo, en sus inicios debió ser de cuero pero se le sigue notando un elegante diseño, y sólo es una talla mayor que yo. “Vuelve” oigo gritar a lo lejos, a esta hora no suele sonar más que música y voces rudas y algo lentas; pero esta es una voz hermosa, poco se pueden apreciar los sonidos de día cuando se entremezclan unos con otros en la atareada calle. “No, espera, vuelve” era la misma voz, de pronto se oyó un tintineo. Una sombra densa recogió a mi compañero del suelo, lo miró con emoción y luego se puso a buscar algo dentro de la pila de basura que tenía en frente mientras su expresión cambiaba a desconcierto.
“¿Qué buscas?” dijo la voz. Su propietaria se acercó, al parecer algo brillante sobresalía de un bolsillo de su pantalón y una luz cegadora me atrapó. Apenas pude sentir de nuevo el tintineo y una mano que me alzaba delicadamente. “Has encontrado un nuevo par de zapatos” mencionó con aprobación, ahí ya empezaba a aclarase mi vista y vi a quien me alzaba, la niña no debía tener más de 4 años y tenía una sonrisa radiante bajo la capa de mugre que llevaba en su rostro… pese a todo seguía viéndose hermosa. “Vamos, tenemos que encontrar dónde dormir hoy” volteé a mirar, aquella voz provenía de una señora alta, con apariencia desgastada y un poco descuidada… con la poca luz del ambiente se resaltaban esos bellos rasgos característicos de toda mujer buena, y su expresión no hacía más que embellecer lo imposible… un amor desorbitante rebosaba de sus ojos.
La niña del tintineo nos unió a mi nuevo compañero y a mí, bueno lucíamos del mismo color así que podríamos enorgullecernos de andar juntos en los pies de esa campanilla que le había devuelto la luz a nuestros días.
Pasaron la noche a dos esquinas de lo que había sido “mi territorio” y por la mañana la policía madrugó a sacarlas de allí a palo, entonces salimos nos vimos obligados a abandonarla. La niña nos atesoraba entre sus brazos, no iba a dejar que nada nos pasara. Llegó un momento en el que pasamos sobre un río, vaya suciedad que ha acumulado en estos últimos cuatro años! Ya estábamos por terminar de pasar por el puente cuando sonó un ruido de bocinas, todo fue muy rápido. La mujer haló a la niña para evitar que el carruaje pasara sobre ella pero me resbalé de sus manos y el carruaje pasó sobre mí. ¡Ay mi sombra! ¡Ay mi esquina! Con los secos movimientos de las llantas contra la acera fui resbalándome poco a poco hasta llegar al borde de la vía, alcancé a oír como la fuente del tintineo producía un sonido de sufrimiento, desafinado y estridente. Eso me rompió el corazón, segundos antes de caer en la contaminada y ácida agua que me consumió sin prisa.
1.10.08
El Final
Espero que les guste de todos modos!
Una vez que empiece querrás que termine

No sabré encontrar los silencios que dejo la hora
pues estaré ocupada con la tristeza justo en ese momento.
Querrás que termine de escribir esto,
pero no dejaré que tu esencia se vaya de esta alfombra
como tampoco desearé que desaparezca de mí tu calor,
incluso aquellas cosas que no quieres que diga.
Te cansarás de escucharlo y de leerlo,
¿me cansare algún día? No puedo estar segura, amor.
Ella es a tu imagen, corazón,
¿cómo no quererle si alguna vez tu y yo nos correspondimos?
Si amaba tu rostro, ¿porque no amar el de ella?
Tiene tu misma sonrisa, ¿sabias eso?
Al principio nunca lo noté
pero hubiese preferido no haberme dado cuenta.
Eso demuestra que busco cada cosa tuya en todo
y esas cosas me recuerdan que no sabré si alguna vez lo notaste.
¿Lo notaste?
Te cansarás de leer esto, amor mío,
y querrás que termine
porque te haría sufrir si supiera que en realidad lo lees.
Así que prefiero ignorar aquello.
Si la noche se robó mi aliento,
si mi corazón palpita dolor,
¿cuando podré dejar de sufrir?
Pero sé que este único sentimiento es el que me acerca a ti.
¿Ya ves?
Una vez que empecé quieres que termine.
Eso creo, creo yo ternura.
Pero supongo que me lo dices al oído, puedo sentir un inquietante suspiro,
un calor ingenuo que me saca una sonrisa.
Pero te dejaré ir por un segundo,
dejaré que entres en mis ilusiones de noche
para que el día no opaque tu brillo, dulzura.
Más que eso, dejaré de atormentarte.
Puedo creer que es así.
Desearía que no leyeras esto,
pues así nunca lo habría escrito.
Y más, preferiría que no lo leyeras
para así dejar de creer que quieres que termine.
17.9.08
Nearly to me...

