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28.9.09


Dos primordios de arcoíris, un final, y un gato cruzando su camino con el mío. Blanco, por cierto.

¿Que qué significa? Significa que falta algo. Tinta, podría ser.

Pero también sobra. ¿Por qué ese esfuerzo por intentar terminarlo? Quizá no están contentos, el defecto es parte de todo. No veo qué podría tener de malo que la vida nos mostrara un arcoíris aberrante, que por alguna razón ya no cumple con su ángulo llano; que se dobló, quién sabe por donde y tanto inicio como fin quedaron en un mismo lado… Uno luciéndose más que el otro… Levemente separados…

Al parecer, no les alegra nuestra felicidad. Están trayendo de nuevo la luz al mundo… Y no quema… ¡Cuando estábamos tan cerca de lograrlo! Pero vuelve, vuelve, vuelve; ¡y no quema!

Demoiselle K. D.


23.7.09

Otoño


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"En la cuidad de la histeria dejando miseria va la vanidad, con su vestido de fiesta le pide a la banda que empiece a tocar."

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Cuando da la vuelta ve dentro de un cesto una flor a punto de brotar, se ve embebida en la gloria que, escondida, engatusa a las victimas que a sus raíces caen. Con sumo cuidado la recoge dispuesta a llevársela a su hogar, cuando aparece un viajero en busca de posada que ella lleva diligentemente al hotel donde trabaja. Ya allí lo deja instalado, y antes de poderse ir el hombre la detiene y le arrebata la extraña mata de las manos. Luego de una larga disputa los pétalos empiezan a salir de su claustro para apoderarse del rostro de la chica…

…ella sólo siente como la oscuridad la atrapa y la deja sumergida en un espejo que únicamente refleja los pasos del, ahora, desesperado viajero.

Nunca llegó a entender que era lo que él tanto anhelaba encontrar, conquistaba varios sueños pero con ninguno demostró el entusiasmo del descubrimiento. Las culturas y paisajes que dejaba bajo sus pasos quedaban ensombrecidos por un ideal inalcanzable en la mente del viajero. Ella se sentía impotente al no poder ayudarlo, pero una asfixiante paz que le llegaba de algún punto cercano nunca la dejó llegar a desesperarse en su encierro. Hasta que, un día, vio brillar las pupilas de su caminante…

Ya cansada por los años que habían pasado el alma marchita de Helena no pudo encontrar imagen más bella que la que acababa de presenciar y, satisfecha, dejó que el viento la tomara y la llevara consigo.

…pero no contaba con aquel contacto que la iba a sacar de su reclusión. Apenas el anciano, que en su vida presenció infinidad de maravillas, vio que la flor otoñal empezaba a deshacerse de sus pétalos sintió nostalgia por la compañía inmensa compañía que le brindó durante años. De pronto deseó quedarse con uno de ellos, un sueño que nunca se atrevió a recordar hasta que apareció, de nuevo ante sus ojos… Era la misma chica, aquella que intentó acunar una flor maldita…

Una flor cuyos pétalos eran una condena eterna…


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14.4.09

Gtreg

 

El cuarto oscuro, una brisa que vuelve oscilante el ambiente, rojo sangre que tenue nos ilumina creando una atmósfera interrumpida por cuadros negros que van siendo invadidos por manchas claras desfigurando su esencia…

Al fondo suena cómo es soltado el cerrojo y pasos sordos aproximándose a mis espaldas.

 

Tic… Tac…  Pum…  Tic… Tac…  Pam…

 

La temperatura va en ascenso, una gota resbala por mi mejilla… ¿Sudor? ¿Lágrima? La espera se me hace infinita…

 

Tic… Tac…  Pum…  Tic… Tac…  Pam…

 

¡Oh! Aquella agonía que no me deja vivir, empieza a faltarme el aire y empapada en lágrimas caigo al suelo, mis rodillas tiemblan… Lágrimas… El sudor apenas empieza a brotar…

 

Tic… Tac…  Pum…  Tic… Tac…  Pam…

 

La esencia sigue en su curso de perdición y, mientras oscila sobre su cabeza, veo el foco titilante que acompasa sus pasos. Pero la tenue atmósfera ha perdido su sangre… El agua fluye…

 

Tic… Tac…  Pum…  Tic… Tac…  Pam…

 

Un ser extraño empieza a brotar, olvidado, indefenso… Tiembla… Llora… Mata… Continúa en el suelo negándose a pensar, negándose a vivir…

 

Tic… Tac…    …    Tic… Tac…     …

 

Fuertes brazos que envuelven la pequeña criatura, el momento ha llegado… Su sudor ahora se confunde con las lágrimas… Y ambos parecen interminables…

 

Tic… Tac…    …    Tic… Tac…     …

 

Una nueva sensación se apodera de la criatura, el tacto ya no es fresco y espeso. Siente cuando las manos hirvientes de su amado bajan desde sus hombros, las siente bajar por sus dedos y siguen en su procesión hasta su abdomen. Ahora desprovisto de cobertura…

 

Tic… Tac…    …    Tic… Tac…     …

 

La criatura se retuerce para liberarse de su celda, los brazos se tensan y sus movimientos continúan inseguros, tímidos; ascienden por sus pechos hasta alcanzar su rostro mientras dirige a la pequeña lentamente hacia él…

 

Tic…  Tac…

  

Aquel rostro tan amado despide una lágrima…

 

Tic… Tac…    …    Tic… Tac…     …

 

La sangre borbotea desde cada pared, cada vez su color es más intenso. La esencia ya está del todo perdida… Su ausencia brilla…

 

Tic… Tac…    …    Tic… Tac…     …

 

La criatura va dando paso a mi mente racional para convivir con ella. Mientras acaricia mi rostro con una mano va bajando la otra delicadamente por mi espalda para terminar bajo mi muslo… Me aprieta contra él y nuestras caras quedan separadas por un suspiro…

 

Tic… Tac…    …    Tic… Tac…     …

 

Nuestros labios se humedecen, saben lo que sucederá y se niegan a aceptarlo…

 

Tic… Tac…    …

 

La sangre nos cubre y saca destellos de nuestras lágrimas, nuestro sudor, nuestra saliva…

 

Tic… Tac…    …

 

Derrama su aliento sobre mi rostro, el deseo vence la distancia y… al rozarnos…

 

Tic…

 

“Lo siento…”

 

Tac…

 

Las fotografías expresan sus ganas de contar su propia historia mientras siguen oscilando al ritmo de una brisa ya inexistente

 

…

 

Me envuelve un ráfaga de colores, no sé si de afuera o dentro de mi ser… La criatura grita… Todo es frío, claro y húmedo a mi alrededor…

 

 

 

…

 

 

 

…

 

 

 

…

 

 

 

Tic…

 

 

 

Tac…



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29.10.08

Zapato Viejo

Hola!
Hoy les traigo una historia que a mi me parece algo rara (lo siento, ya conoces mi opinión) pero bella... la escribió un amigo mío y me pidió que la publicara... así que vuelvo a hacer de hada madrina trayéndoselas en exclusiva.


Hace mas o menos cuatro años estoy botado en esta esquina, poco me ha costado. Sí, he estado algo solo pero al menos no he sido maltratado. Las personas pasan y ni se dan cuenta de mi existencia, eso está bien… la naturaleza se ha encargado de lavarme mas frecuentemente que si estuviera en un armario. Estoy bien. Pero, siento que hoy todo cambiará, cuatro años de quietud que se acabarán hoy… a la vida le hace falta acción, la cuestión es ¿quién se la dará?

Sólo se que es hoy. La gente va y viene y, como siempre, yo los observo pasar desde la sombra, poco tiempo bastó para darme cuenta que analizarlos era un perdida de tiempo, la rutina los controla. Pero sé que hoy todo cambiará. ¡Me encanta! Al menos voy a estar bien presentado, ella siempre me ha caído muy bien porque siente conmigo y también sabe que hoy es el día… ¡gracias por ese baño! Ahora estoy listo, no tardé mucho en secarme. Ya está oscureciendo, tengo los nervios a flor de piel, pero sé que hoy es el día y que va a llegar esa persona que me va a devolver a la vida… es raro porque estoy solo, mi compañero desapareció mucho antes de ser yo desechado en esta esquina, pero llegará.

Alguien se acerca. No puedo emocionarme porque lo notará, además puede venir sólo a desechar cosas que le resultan inservibles. Estaba en lo cierto, vuelvo a estar rodeado de plumas, pedazos de madera y restos de comida. No importa, a muchos de ellos les espera un mejor trato en el olvido. Veo algo, oh! Es otro zapato… al parecer es mas formal que yo, en sus inicios debió ser de cuero pero se le sigue notando un elegante diseño, y sólo es una talla mayor que yo. “Vuelve” oigo gritar a lo lejos, a esta hora no suele sonar más que música y voces rudas y algo lentas; pero esta es una voz hermosa, poco se pueden apreciar los sonidos de día cuando se entremezclan unos con otros en la atareada calle. “No, espera, vuelve” era la misma voz, de pronto se oyó un tintineo. Una sombra densa recogió a mi compañero del suelo, lo miró con emoción y luego se puso a buscar algo dentro de la pila de basura que tenía en frente mientras su expresión cambiaba a desconcierto.

“¿Qué buscas?” dijo la voz. Su propietaria se acercó, al parecer algo brillante sobresalía de un bolsillo de su pantalón y una luz cegadora me atrapó. Apenas pude sentir de nuevo el tintineo y una mano que me alzaba delicadamente. “Has encontrado un nuevo par de zapatos” mencionó con aprobación, ahí ya empezaba a aclarase mi vista y vi a quien me alzaba, la niña no debía tener más de 4 años y tenía una sonrisa radiante bajo la capa de mugre que llevaba en su rostro… pese a todo seguía viéndose hermosa. “Vamos, tenemos que encontrar dónde dormir hoy” volteé a mirar, aquella voz provenía de una señora alta, con apariencia desgastada y un poco descuidada… con la poca luz del ambiente se resaltaban esos bellos rasgos característicos de toda mujer buena, y su expresión no hacía más que embellecer lo imposible… un amor desorbitante rebosaba de sus ojos.

La niña del tintineo nos unió a mi nuevo compañero y a mí, bueno lucíamos del mismo color así que podríamos enorgullecernos de andar juntos en los pies de esa campanilla que le había devuelto la luz a nuestros días.

Pasaron la noche a dos esquinas de lo que había sido “mi territorio” y por la mañana la policía madrugó a sacarlas de allí a palo, entonces salimos nos vimos obligados a abandonarla. La niña nos atesoraba entre sus brazos, no iba a dejar que nada nos pasara. Llegó un momento en el que pasamos sobre un río, vaya suciedad que ha acumulado en estos últimos cuatro años! Ya estábamos por terminar de pasar por el puente cuando sonó un ruido de bocinas, todo fue muy rápido. La mujer haló a la niña para evitar que el carruaje pasara sobre ella pero me resbalé de sus manos y el carruaje pasó sobre mí. ¡Ay mi sombra! ¡Ay mi esquina! Con los secos movimientos de las llantas contra la acera fui resbalándome poco a poco hasta llegar al borde de la vía, alcancé a oír como la fuente del tintineo producía un sonido de sufrimiento, desafinado y estridente. Eso me rompió el corazón, segundos antes de caer en la contaminada y ácida agua que me consumió sin prisa.



Dámaso


22.10.08

...estaré esperando tu respuesta

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Buenas noches!
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La entrada de hoy pues, no estaba muy segura de subirla realmente... ya se darán cuenta por qué. .
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Querida Madre,

Soy consciente de la importancia de mi trabajo, del por qué de mi presencia en ese mundo. Pero hay ocasiones en las que me gustaría poder partirme en miles de fragmentos para dejar la vida fluir.
A veces me pongo a pensar si mi carácter es muy débil y si no habrá forma de moldearlo con la experiencia, pero he podido darme cuenta de mi imposibilidad ante ello, y aunque se que es algo justo no puedo evitar sufrir ante su falta de sinceridad e ingenio… ¿me habrán asignado ustedes la tarea correcta?

Ya sé que todas mis cartas las empiezo de manera parecida, pero quiero aclararte que no es por inconformismo con lo que hago sino por la impotencia ante las acciones de ellos, algunos han estado tan cerca. Por ejemplo, hoy viví una gran melodía, ¡vaya dolor! Dos personajes iban acercándose ensimismados, cada uno con el paisaje que gritaba la esencia de sus vacías vidas pero con una armonía perfecta; sus pasos estaban contados y su camino marcado, mientras se acercaban a mí sus movimientos parecían reflejados… pero cada uno seguía en su propio mundo. El panorama en el que él se movía era gris, monumentos de piedra caídos por todos lados y una vegetación escasa pero bella. Ella iba caminando por un muelle, al lado del mar, donde no había más que locales, madera y arena. Sus pasos seguían siendo correspondientes y sus miradas ausentes. De pronto llegaron a mí, y se vieron el uno al otro. Sus expresiones, que ya parecían talladas en sus semblantes, sufrieron un cambio abrupto: el brillo reapareció en sus ojos mientras sus ceños se esfumaban, sus labios parecieron invertir su curvatura, un ligero tinte rosa apareció en sus pálidas mejillas, pronto se encontraron en posición felina dispuestos a atacar, el sol brilló.

Al iluminarse sus campos de batalla (ya no separados por mí) se ubicaron en los mundos contrarios, el elemento natural de ella era la piedra y el de él la arena, su energía aumentó… y atacaron. Fue hermoso, parecían dos jaguares en su infancia; la felicidad desbordaba, jugaban en círculos repartiendo sus movimientos en ambos mundos y parecía que nunca iban a parar… hasta que llegó el momento en el que dejaron de compartir sus sueños, por una jugada del destino volvieron a sus campos originales y despertaron (¿cómo pudiste hacerlo?). Al caer en cuenta de sus posiciones repusieron sus imágenes y miradas heladas cargadas de distintos factores como odio, desprecio, vergüenza y en el fondo de ellas un sufrimiento que eran conscientes que se iba a prolongar por el resto de sus vidas, fueron lo último que atravesó el espacio destinado a mi forma sólida. Bueno, pude servir como un instrumento para que arreglaran sus fachadas y escondieran al mundo el único momento de felicidad real en sus existencias pero, lo que más me dolió fue que siguieron en sincronía. Al darme la espalda volvieron sobre sus pasos y su compás volvió a coincidir, al igual que su trayectoria. Sólo que, entonces, yo era el único que podía darse cuenta de ello porque sus mundos habían quedado separados y yo era quien imponía la barrera. En sus semblantes se volvían a reflejar sus vidas, sólo que ya no estaban vacías… su ocupante era la agonía.

Muchas veces siento que no está en mis manos el poder soportar ello, pero acaso ¿tengo manos? Quizá la forma que me diste sea la adecuada para el trabajo, pero aún así me gustaría que consideraras el hecho de destruir mis sentimientos ahora; yo sé que el proceso está en marcha, que van a terminar siendo congelados dentro de un tiempo… pero mientras tanto seguiré sintiendo. Y sé que no es posible destruirme, aunque no entiendo todavía que tenía la humanidad de malo antes de que me crearas… al menos eran felices.

Te ruego que consideres mi petición, como único acto de cariño hacia tu más reciente creación, tu hijo menor.

Gracias, estaré esperando tu respuesta.
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24.9.08

Delirios Adolescentes

Hola!

Hoy les traigo algo que escribí que no es que esté entre mis mejores trabajos pero me gusta considerarlo como un "chiste personal" (a q no saben de donde saqué ese término). Ya por el mismo nombre se habrán dado cuenta de qué se trata. Eso sí, no se fijen en la redacción que está fatal, pero no tenía otra manera de reflejar los cambios de ánimo y las exaltaciones espontáneas del adolescente.

Jaj, mírenme, hablando en tercera persona de la adolescencia... Pero bueno... Lo cierto es que nunca me ha gustado esa palabra, me parece tan despectiva. Sin embargo, al no haber un término mejor (eso de "adultos jóvenes" y realtivos suena muy a aquellas personas que se han dado cuenta que están envejeciendo cada vez más rápido) helo aquí.

Delirios Adolescentes


Ese fue el único rastro que quedó, ¿acaso quiere decir algo? No lo sé, lo único de lo que me lamento es que no pudo escoger aquellas balletas que tanto me gustaban para dejar atrás; entonces el mensaje no era para mí. Ni siquiera se molestó en decir Adiós, a mí, su única alma gemela, su mejor amiga.

Todo el mundo habla de los caprichos adolescentes, aquellos por los que no queremos parecernos a nuestros padres, ansiamos nuestra independencia y hasta preferimos quedarnos encerrados para no estar en contacto con aquellas personas que siempre han estado ahí con ojos vigilantes esperando nuestro fracaso (y es que ni el más cruel de nuestros enemigos tiene esa mirada tan intensa), la familia.

Vale, estoy exagerando, pero no está muy lejos de la realidad. Igual, ella era de esos bichos raros que por alguna razón se sentía bien en familia. Siempre me he preguntado por qué.

Alguna vez ella me preguntó:
- ¿Nunca te has sentido asediada? Que sabes que hay siempre alguien que no conoces acosándote visualmente pero nunca ha traspasado ese umbral?
- Pues la verdad no, normalmente esas miradas vienen de gente que conozco o de obreros, camioneros, mecánicos y todos esos que pasan ese umbral con sus sandeces. Pero, ¿con eso quieres decir que tienes un admirador secreto? ¡¿Cómo es?!
- ¡Jaj! ¡No seas boba! Es más como un “ángel guardián” pero, por alguna razón, con un aura oscura.
- ¡No me digas que ahora eres bruja! Que ves espíritus y auras y todo eso. Jajaja.
- ¿Podrías ponerte seria? Mira, es que…¿te acuerdas cuando nos estábamos imaginando las puertas del infierno?

Me acordaba, eran tan hermosas: altas, de hierro forjado, con un sin-número de símbolos de los que pudimos descifrar pocos…y por siempre cerradas. Cuánto no habríamos dado por poder entrar… Pero tenían unos guardianes de silueta humana, ¿será que adquirían la forma según el visitante que llegara? Me hubiera gustado llevar a mi gato para ver que tan mutantes quedaban. Pero no eran nada del otro mundo, hasta me atrevería a decir que eran algo feos, nadie con quien yo saldría por lo menos.

¡Claro! ¡Por eso reaccionó así cuando le pregunté cómo era! Pero nunca me dijo que sentía algo tan fuerte por él, era más como un “suspenso instintivo”, y tampoco mencionó que fuera a irse, ¡¡ella amaba a su familia!! Y me lo diría, lo sé, ¡no podía ser tan mierda de no decírmelo! Quizá el mensaje si era para mí porque no alcanzó a contarme, quizá no fue su decisión y su guardián decidió cruzar ese umbral y llevársela.

¡Estúpida! Ya tienes aguados los ojos. No vale la pena llorar por esa ingrata que lo más probable es que te haya dejado botada. Y, ¿qué más da que su hora halla llegado y no la mía? No, ella debió haber hecho lo posible por llevarme consigo, es una egoísta, cruzar esas puertas era un sueño colectivo, ¡¡de las dos!! Ni siquiera fue capaz de dejarme las balletas que sí me gustaban. .

Pero... quizá se sentía sola, me recordaba y le seguía importando. Si, al fin y al cabo no puedes llegar a ser una verdadera amiga si no confías incondicionalmente en la otra, y ella me quería al igual que yo a ella. Mi único objetivo de ahora en adelante iba a ser poder cruzar eras puertas para poder acompañarla en el infierno, en nuestro maravilloso infierno, que no debía ser lo mismo son la otra. Amiga…

…espera por mí.
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- Lo siento Lu

Esa voz, no podía ser de nadie más y ella era la única que me llamaba así, nunca entendí porque nos teníamos esos apodos que nada tenían que ver con nuestros nombres… Lu y Mariana no tenían nada que ver ¿o si? Pero, ¿se podría comunicar conmigo desde allí? Eso mataba la idea, nuestro infierno ideal no debía tener contacto con el exterior.
- Sé que estás brava pero estuvo fuera de mis manos ¡la clase casi no se acaba! Siento mucho dejarte esperando, ¿me perdonas?

¡Oh! ¡Verdad! Ella tenía clase en la universidad hoy hasta tarde.

- ¿Qué miras? Aghhh ¡¿De qué sirve botar los zapatos por la ventana si se van a quedar estancados en un árbol?! Mi mamá ya se debió haber dado cuenta de que los boté, y debe hacer supuesto que no me gustan, no quería hacerle esto, se veía tan feliz cuando me los dio. Ven, entremos juntas a la casa que cuando tú estás suele ser amable.

- Uhm. Sí, claro. ¿Qué tal tu día?

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27.8.08

Escape


La vereda estaba, ¡NO! ¿Cuál vereda? Aquella que solía estar a la vista de cualquier soñador que se asomara por la ventana del recinto, aquella única entrada de fantasías y salida de deseos que se podía disfrutar. Esa calle que había sido visualmente sepultada gracias a la “grandiosa civilización”. Cuanto detestaba eso, eran magníficas aquellas épocas en que ella podía encontrar un transeúnte rodeado de árboles con un sinfín de expresiones en su rostro que delataban su historia completa pero…un momento, ¿acaso ella ya tenía vida en esa época? No.

La ventana seguía ahí, un tercer piso que daba al mundo de ladrillo que estaba compuesto por paredes de edificios y uno que otro techo de las casas que habían sobrevivido, ¡qué envidia! Ella había soñado tantas veces con salir de una de esas ventanas del altillo de una casa y sentarse en esos techos de tejas de barro a observar la luna, a bañarse en su luz, a dejar que la brisa roce cada milímetro de su cara y eleve cada uno de sus cabellos, a sentir dicha por vez primera en su vida. Qué sencillos eran sus sueños, en otras épocas.

Ella era un espíritu libre y joven (una niña apenas) como esos que cada día hacían que las flores se abrieran con más vitalidad, que la luz del sol que caía sobre la piel de cada una de nuestras abuelas tuviera un resplandor especial, aquellos que propiciaban la atmósfera indicada para cada segundo de contacto con el soñado príncipe azul…libre… Cada día el ulular del viento era el sonido más puro que se podía oír desde cualquier rincón del mundo, y en lugares específicos se encontraban un sinfín de melodías acompasadas por el sonido de los árboles cuando el viento los despeinaba, o el del agua cuando la brisa le ayudaba a llegar cada vez más cerca de su eterno seductor, el sol. Pero ella todavía no ‘estaba’.

¿Cuándo pudo pasar? ¿Qué crimen pudo haber cometido? No fue natural, en este momento nada es natural. Ella estaba preparada para ocupar su lugar en la tierra, aquel lujo que a estos seres se les da sólo por cien años, ser un alma. Una hoja, si, una pequeña partícula del universo que encierra en ella la vitalidad y la belleza, que se mueve al compás del viento con un grado de libertad que le permite interpretar múltiples danzas, con la compañía de otras miles bailarinas creando un a perfecta armonía. Un segundo le faltó pero uno de esos seres animados que tanto se lucen de ser premiados con “inteligencia” le arrebató la vida para dejarla tirada en el camino sin ningún motivo, sólo malicia. No hubo más remedio que ceder su libertad para ocupar la vacía carcaza que estaba en el vientre de su acompañante, sosteniendo una relación parasitaria y matrioshkica*.

Perder la libertad sin sentido, no tuvo otra opción que crear un mundo alterno como aquel que solía habitar y aislarse del que estaba siendo destruido ante sus ojos; el resultar sumida en sueño que no sabe si tendrá final, que la lleva por distintos caminos que le muestran su propia y oscura realidad; el abatimiento revela cada vez razones más fuertes para no volver, para seguir con la esperanza de que su cuento (como los que tanto le gustaban al ser niña) tendrá un final feliz. Pero esos cuerpos como el que ella habita ahora no cumplen la cuota de vida terrestre que ella necesita (tampoco se acercan al objetivo de ésta) ni siquiera los pocos con alma, ¿cómo podrá convertirse en un ser elemental, en la raíz del caos?

“La esperanza es lo último que se pierde”. Es lo que la gente suele decir, pero si las reglas están rotas no se puede seguir bajo ese manto. Es irónica su condena, su eternidad ya no va a ser, su naturaleza se desvanece cada vez más rápido y no puede recuperarla porque está atrapada en una masa sin armonía en su complexión, carente de ella.

¡Un momento! Puede haber otra opción, ella ya la había descartado pero quizá sea la forma más sensata de acabar con este error, sólo pueden haber dos resultados: acabar ya con la condena al tiempo que con su eternidad o todavía tener la energía para volver a su antigua naturaleza. Un futuro incierto, pero ambas opciones son mejores que lo que está soportando y lo hará.

Vuelve a sacar los restos de aquella hoja que tanto significó para ella. Adiós. Con los ojos anegados en lágrimas siente su morada original por última vez y los deja al lado de donde duerme su padre como única explicación de la decisión que tomó…la búsqueda del retorno a su destino.